30 noviembre 2008

La columna del Domingo

Capítulo XXV - Refutando viveza criolla y otras parafernalias

Si las costumbres se modifican a medida que conocemos diferentes países es una cosa. Ahora, que en un mismo país las idiosincrasias sean tan disímiles, ya es otra. Nos acomodamos en el litoral, subimos al norte o bajamos al sur y los ritmos cotidianos no son para nada parecidos. ¡Hasta tendría que haber diccionarios regionales! Las tonadas, los vocablos, las bajadas de bandera de los taxis, los gestos, las miradas, los precios, la forma de dar cariño en los barrios, los artistas callejeros, los mozos, los aromas, los perros… son auténticos y distintos tanto en Salta, en Rosario como en Chubut (Talaith Chubutis en el idioma Galés).
No sirve catalogar todo de la misma manera. Suena más fácil meter todo en una misma bolsa que derrochar el tiempo reflexionando o analizando indivisiblemente cada rol social.
Entonces: ¿Por qué hay un estereotipo de argentino definido?; ¿El jujeño, se comporta igual al porteño? Claro que no. ¿El rosarino, no siente que su ciudad está perdiendo todos los lugares con aspectos coloniales?; ¿La antigüedad arquitectónica por no ser moderna, deja de ser bella?. Claro que no.
En varias ciudades urbanas las velocidades del día a día han acaparado el centro de la escena pero eso no significa que en muchísimos lugares del mismo país, miles de ciudadanos sigan durmiendo la siesta o cerrando sus locales durante las tardes. Y también son contemporáneos.

El video tiene un enfoque irónico mirando hacia un costado político. No somos zurdos.


Txt: Quintín Palma

3 comentarios:

Anónimo dijo...

es de hace mucho esa campaña ? de españa, no ?

Roberto F dijo...

No entendi que tiene que ver el video.
Pero yendo a la viveza criolla y la diversidad dentro de un país. Reconozco que son realmente asombrosas las distintas costumbres dentro de nuestro país, las diferencias que hay en las distintas regiones son destacables.
Pero!
No caigamos en el facilismo de hablar de Los Jujeños y Los Porteños o Los Rosarinos para analizar sus comportamientos o sus modos de pensar o consumir la cultura.

Ahí está, me salió un comentario pedante y soberbio, como buen Rosarino que soy.

Anónimo dijo...

caimos en ese facilismo porque estamos editando un libro al respecto y no alcanzan los caracteres que nos ofrece un posteo como para abarcar tanto..
saludos


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